Cuando pensamos en recuperación, muchas veces imaginamos solamente el momento en que una lesión deja de doler. Pero recuperarse va mucho más allá.Una persona puede sentir menos dolor y, aun así, continuar con rigidez, limitaciones de movimiento, tensión muscular o miedo a realizar determinados movimientos. También puede ocurrir que el cuerpo haya vuelto a la actividad, pero todavía no esté preparado para responder a las mismas exigencias que tenía antes.Por eso, desde una visión de Medical Wellness, Recovery no significa simplemente “quitar una molestia”. Significa acompañar al cuerpo para que recupere función, movimiento y calidad de vida.
La recuperación es un proceso.Puede comenzar después de una lesión deportiva, una cirugía, una sobrecarga muscular, un episodio de dolor o incluso después de meses conviviendo con una molestia que progresivamente comenzó a limitar las actividades cotidianas.El objetivo no debería ser únicamente preguntarnos:
También deberíamos preguntarnos:
La Organización Mundial de la Salud plantea la rehabilitación precisamente desde esta perspectiva: mejorar el funcionamiento de una persona para que pueda volver a desenvolverse de la mejor manera posible en su vida diaria.
Recupera movimiento. Recupera confianza. Vuelve a hacer lo que disfrutas.